El Editor Solitario

Oscar Muñoz

«El archivista es una persona que selecciona imágenes usando una estrategia de significado y de un orden a mantener. Sin embargo, el acto de seleccionar conduce también a una práctica de desechar información —borrando inconscientemente aquello que no ha sido seleccionado. Puede conducir a la invisibilidad, al olvido, de lo que no ha sido escogido.»

Oscar Muñoz

El Editor Solitario

La dilatada y fructífera carrera de Oscar Muñoz está jalonada de obras icónicas, que han definido visual y narrativamente su lenguaje como creador. Editor Solitario es sin duda una de ellas —aunque no la única— y tiene la particularidad de ser en sí misma una reflexión sobre la propia práctica artística. En ella el creador asume un rol de archivista, que reorganiza de manera interminable un corpus de imágenes en que el album familiar convive con la historia del arte y las estrellas cinematográficas. En la referencia constante a los naipes se manifiesta la noción de azar y el abandono a las posibilidades aleatorias del juego. Sin embargo, no puede pasarse por alto la idea surrealista de un “azar objetivo” que participa activamente del proceso creativo. Se nos ocurre que Oscar Muñoz cultiva resueltamente las estrategias que permiten este azar objetivo, y que son incluso intrínsecas a su obra. Al mismo tiempo, y de forma casi paradójica, su trabajo se asienta en la repetición infatigable de los procesos hasta obtener el resultado esperado. No se trata tanto de asumir y aceptar el accidente como de perseguir un azar controlado. Esta exposición revela precisamente el carácter mutable y orgánico, que se nutre en los procesos, de su práctica artística.

Alrededor de una pieza crucial como es Editor Solitario, 2011, aparecen una serie de cuatro instalaciones de pequeño formato, bautizadas en su mayor parte como intentos. formato, bautizadas en su mayor parte como intentos. La importancia de estas piezas es fundamental para entender plenamente el trabajo de Muñoz, de una forma en que hasta ahora no se había contemplado. Esa idea del “intento”, de “intentar”, supera la simple noción del boceto, de la prueba fallida o del test técnico en el estudio; implica el reconocimiento de que la solución al acertijo que es a veces la obra de arte, puede ser multiple, sin atender a una jerarquía, e incluso que la respuesta puede venir con el paso del tiempo.

En efecto, el tiempo —o más precisamente la percepción de una temporalidad “larga”— se instala también como núcleo argumental de estas obras. Los diferentes intentos se desarrollan en un marco cronológico de entre diez y veinte años, que van desde el momento en que se inició su producción, hasta que una serie de condiciones tecnológicas y conceptuales han permitido darles la materialidad con la que hoy se presentan. Del mismo modo, en todas ellas el tiempo juega un papel central, ya sea en la manera en que el rostro de un Narciso se sumerge progresivamente en el tanque de agua —Intento del jueves (Narciso), 2010—, o el proceso de fijación/desaparición “fotográfica” de la memoria —6 Intentos (Biografías), 2001-2002—. Pero probablemente el que resulte más emblemático de todos, sea el ciclo interminable en que el autor trata una y otra vez de dibujar con agua un retrato sobre el cemento calentado por el sol —Intentos 1 y 2 (Re/trato y Proyecto para un memorial), 2004—. Es el intento de una tentativa imposible, abocada al fracaso, y sin embargo repetida infatigablemente en un gesto de resiliencia y determinación.

No podemos dejar de pensar, al instalar esta exposición, que está cargada de elementos simbólicos que hablan más que nunca de nosotros mismos y de nuestra época. Programada originalmente en el otoño de 2020, debería hacer marcado el décimo aniversario de la galería, rememorando la exposición inaugural consagrada a Oscar Muñoz. Las circunstancias —otra forma de azar— han obligado a esperar al momento adecuado y a reinventar nuevas formas de interacción. A seguir, infatigablemente, confiando en la posibilidad de un nuevo intento.

Método Ludovico

El método Ludovico es una técnica ficticia de terapia de aversión, célebremente representado en La naranja mecánica de Stanley Kubrick. Método Ludovico de Oscar Muñoz es la interpretación artística del fenómeno psicológico conocido como condicionamiento clásico, un proceso identificado por el psicólogo, filósofo y fisiólogo ruso Ivan Pavlov. Con esta técnica el individuo es expuesto a una aversión física y psicológica extrema ante los estímulos que se le fuerzan a ver.

La pieza consiste en una proyección monocanal, basada en una filmación histórica —Entrega de armas de la guerrilla del Llano, de Marco Tulio Lizarano—, que documenta el desarme de las primeras guerrillas liberales de Colombia en 1953. e de las primeras guerrillas liberales de Colombia en 1953. El video se proyecta en una pantalla especial: una membrana blanquecina y traslúcida tensada por dos pequeños forceps oftalmológicos llamados blefarostatos. Estos dispositivos médicos eran empleados en el tratamiento del protagonista de la película de Kubrick, con el fin de mantener sus ojos abiertos y forzarle a mirar, sin parpadear, las imágenes que se le mostraban. Al margen de algunos ajustes en el color y el contraste, Muñoz ha hecho pocas alteraciones respecto al material original. Al contemplar las imágenes, que podrían ten confundirse con el reciente desarme de las FARC, el espectador experimenta un sentimiento de deja vu, la sensación del pasado repitiéndose de nuevo en medio de la amenaza de las promesas incumplidas.

Método Ludovico, 2018-2021

Oscar Muñoz

Editor solitario

En sus experimentaciones con la fotografía y el video, Oscar Muñoz se ha preocupado por las imágenes y su poder para fijar el recuerdo. Editor Solitario II consiste en una videoproyección sobre una mesa, que muestra una mano colocando fotografías sacadas de archivos judiciales y periódicos junto con retratos de figuras artísticas o literarias y otros iconos del siglo XX. El resultado es una suerte de album en constante modificación. El ritmo y el carácter arbitrario con el que la mano anónima edita los elementos de nuestra cultura visual, se asemeja a una partida de solitario, o a un juego de memoria cuyas asociaciones de imágenes se nos escapan. En esta ocasión el artista subraya el carácter fugaz, accidental e intercambiable de las imágenes, y su superabundancia en la sociedad contemporánea.

“El titulo hace referencia al juego de naipes del solitario. Alguien está jugando a las cartas, pero en este caso, han sido remplazadas por imágenes fotográficas. Estoy aludiendo también a las maneras en las que el pasado puede ser repensado y reconfigurado, como en el Atlas Mnemosyne de Abu Warburg, que explora la idea de una memoria innata a través de la historia del arte, o en un nivel más personal, la estructura de los álbumes de fotos de familia. En ambos casos, el orden no es cronológico sino personal y subjetivo.»

Oscar Muñoz

Editor solitario II, 2011

Oscar Muñoz

Intentos I y II

“Una mano intenta dibujar los rasgos que identifican un retrato, pero el medio empleado (agua) y el soporte (una losa de cemento expuesta a la luz del sol) hacen que esta simple tarea no pueda llevarse a cabo con éxito. Para el momento en que el pincel ha trazado una parte del retrato fugaz, el resto ya se ha evaporado, pero la mano continúa, inconsciente, en un proceso incesante, aparentemente motivada por una obstinada tenacidad. Un memorial es un objeto que funciona como punto focal para recordar una persona o un acontecimiento, aunque el término se emplea usualmente para referirse a un monumento a través del cual se conmemora un evento o individuo del pasado. El memorial que propone Muñoz está más cerca de esta segunda acepción, en la medida en que presenta imágenes de individuos condenados a pasar al olvido (…) resistiéndose a desaparecer de la historia”

José Roca en Oscar Munoz, Protographies, Jeu de Paume, Paris, 2014

Intentos 1 y 2, 2004

Oscar Muñoz

6 intentos (Biografías)

Biografías es un amplio proyecto artístico que se ha manifestado en varias piezas audiovisuales y series de fotografías. Está basado en negativos de fotógrafos callejeros anónimos —conocidos como “fotocineros”— encontrados en la ciudad de Cali. Éstos solían tomar fotografías de los transeúntes y darles un numero de referencia para que pudieran recuperar su retrato más tarde en el laboratorio fotográfico. Oscar Muñoz tuvo la posibilidad de adquirir algunos negativos que no habían sido reclamados antes de que fueran destruidos para siempre. Cada uno de los retratos seleccionados fue intencionalmente reenfocado en el rostro. El artista reveló cada imagen utilizando un proceso similar a la serigrafía, esparciendo polvo de carbón sobre la superficie del agua en una pila de cocina. A continuación, filmó el retrato, mientras dejaba vaciarse el agua en el fregadero, mostrando como los rasgos mutaban lentamente hasta desaparecer en el movimiento del líquido.

La obra invoca una interpretación cíclica de historias personales, que actúan como un registro de archivo de cada retrato, donde la imagen, aunque inestable, es reactivada, sugiriendo un eterno recuerdo a través de una metáfora de la memoria. La serie de grabaciones que integran 6 Intentos fueron filmadas con anterioridad a la serie principal de Biografías(2002), y se presentan sin ningún tipo de post- producción. Las imágenes flotan en la superficie del agua y parecen desprenderse del papel fotográfico al tiempo que se desaparecen por el desagüe.

6 Intentos (Biografias), 2001-2002

Oscar Muñoz

Intento del jueves

Entre los Intentos de Oscar Muñoz, se encuentran algunas piezas que han funcionado como anclas entre diferentes corpus de obras, ligadas entre si por medio de sus procesos creativos. Es el caso del Intento del jueves, grabado casi una década después de Narciso (2001) y Lacrimarios (2000- 2001), pero profundamente conectada, sin embargo, con estas dos obras fundamentales.

En este video, el artista “imprime” una imagen en la superficie de un tanque de agua utilizando polvo de carbón. Progresivamente, las partículas minúsculas comienzan a sumergirse hacia el fondo, donde configuran una segunda imagen: como un reflejo o un espejo que permanece en reposo, inmutable e icónico, mientras su referente se ondula y altera en la superficie.

Intento del jueves, 2010

Oscar Muñoz